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Yes, Minister junio 21, 2011

Posted by mispequenasobsesiones in Series de televisión.
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“Es milagroso que “Sí, Ministro” alcanzara el éxito. Si lo piensas, se trata de tres hombres mayores hablando del Gobierno. Sin acción, sin mujeres, sin sexo. Ya sabes… No sé cómo llegó a funcionar”. Quien así se expresa, con mucha razón, en los contenidos extra del DVD de la mencionada serie es Jonathan Lynn, cocreador, junto con Anthony Jay, de Sí, Ministro y su secuela Sí, Primer Ministro, auténticos éxitos de la BBC en los años 80.

Ahora que tan en duda se pone la calidad de la democracia y tanto se desprecia la “clase política”, no creo que una serie así tuviera el mismo éxito, pero para alguien que aún cree que la mayoría de los políticos se meten en ello para hacer cosas que consideran que se deben hacer, aunque muchas veces no lo consigan, la serie es una delicia. Satírica y cínica, pero deliciosa.

Otra de las cosas que creo (defensora de las causas perdidas e impopulares) es en el valor del imprescindible trabajo de los servidores públicos. Pienso que una cosa es liderar, decirle a la Administración hacia dónde tiene que ir (políticos), y otra es ejecutar esa política, asesorar, ofrecer las distintas opciones, buscar las soluciones de cómo llegar a ese objetivo genérico y que la administración funcione (funcionarios), aunque la falta de cultura política hace que hoy la gente mezcle las dos cosas (en esta línea, ya me quejé el pasado abril en este mismo blog de que en este país confundamos lo que es un político y lo que es un alto funcionario, por ejemplo cuando se piden “ministros expertos”).

Sobre estas dos patas del Gobierno, políticos y funcionarios, trata Sí, Ministro. Pienso que a mí me ha encantado porque entiendo muy bien de lo que habla (y me río con cariño) pero al mismo tiempo creo que es una serie que también les puede encantar a los que desprecian tanto a políticos como a funcionarios, puesto que ninguno sale bien parado… Y es que el argumento de “la serie preferida de la dama de hierro”, como reza la publicidad de la caja, trata de las tensiones entre el ministro de asuntos administrativos, Jim Hacker, y el secretario permanente del Ministerio (como nuestros subsecretarios pero puramente funcionarios, sin nombramientos políticos como en España), Sir Humphrey. El objetivo del inseguro ministro es reducir la burocracia y hacer cosas (y mantenerse en el cargo) y el del inteligente Sir Humphrey es evitar que el ministro haga nada que cambie siglos de “eficiente” trabajo de la administración. El tercero en discordia es el secretario personal del ministro, Bernard, funcionario que nada entre dos aguas.

Con estos mimbres se construyeron entre 1980 y 1982 tres temporadas de una sitcom teatral graciosísima de agudos diálogos y complicados enredos. En un especial de Navidad en 1984 Hacker llegó a primer ministro, preparándose así el terreno para Yes, Prime Minister, emitida en el 86-87. En la actualidad, el teatro Apollo de Londres acoge la obra de teatro Yes, Prime Minister, escrita ex profeso para las tablas por Jonathan Lynn y Anthony Jay y que iré a ver este verano (motivo por el cual he visto la serie y he escrito este post, por cierto).

Dicho todo esto, para acabar de explicar esta serie lo mejor es reproducir alguno de sus diálogos:

Hacker a su mujer: La oposición no es realmente la oposición. Sólo son el Gobierno en el exilio. El funcionariado son la oposición interna.

[Sobre cómo orientar a los ministros para tomar las decisiones correctas]
Sir Humphrey: Si quieres estar realmente seguro de que el Ministro no lo acepta, debes decir que la decisión es “valiente”.
Bernard: Y eso es peor que la “polémica”?
Sir Humphrey: Oh, sí! “Polémica” sólo significa “esto va a hacerle perder votos”. “Valiente”, significa “esto le va a hacer perder las elecciones!”

Sir Humphrey: Bernard, los ministros no deben saber más de lo que necesitan saber. Así no pueden decírselo a nadie. Al igual que los agentes secretos, que podrían ser capturados y torturados.
Bernard: ¿Quiere decir por los terroristas?
Sir Humphrey: ¡por la BBC, Bernard!

Hacker: ¡Eres un cínico Humphrey!
Sir Humphrey: Un cínico es lo que un idealista llama a un realista.

Sir Humphrey: Mi trabajo es llevar a cabo la política del gobierno.
Hacker: ¿Incluso si piensa que está mal?
Sir Humphrey: Bueno, casi toda la política del gobierno está mal, pero… ¡tremendamente bien ejecutada!

Y un largo etcétera…

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Comentarios»

1. Malcolm Tucker, Sir Humphry y Leo McGarry « mispequeñasobsesiones - octubre 6, 2011

[…] The Thick of It no se entendería si, años antes, la BBC no hubiera emitido Yes, Minister, otra obra maestra de la que ya he hablado en este blog. Es curioso cómo en la serie de los ochenta era el funcionariado, representado por el secretario […]

Ana - octubre 15, 2011

¿la fuiste a ver?

mispequenasobsesiones - octubre 15, 2011

Sí!! Fuimos los tres este verano. Estuvo estupendo. Nos reímos mucho (y lo entendí bastante bien!). Es igual pero con los problemas actualizados a día de hoy. Fantástico. Y ya puedo de ir que he visto una obra en el West End londinense… 😉


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