jump to navigation

Libre experimentación abril 21, 2011

Posted by mispequenasobsesiones in Series de televisión.
Tags: , ,
add a comment

20110421-111159.jpg

Comencé a ver Fringe porque me gustan las series de ciencia ficción y las series policiacas, y ésta tenía un poco de las dos cosas. A medida que avanzaban los capítulos fui encariñándome, además, con los personajes. Luego la trama se fue complicando y los personajes, que al principio parecían simples y efectivos tópicos (mujer competente y distante, chico malo pero bueno, científico loco), fueron ganando multitud de matices y lecturas. Es normal, les ocurre a todas las buenas series. La diferencia con ésta es que, tras ver el último capítulo emitido, el 19 de la tercera temporada, no es que la trama se haya complicado. Es que echo la vista atrás y me doy cuenta de que la serie que estoy viendo no tiene nada que ver con la serie que empecé a ver en su momento. Y me encanta.

Es como si Fringe al principio fuera una serie bien hecha, sin más pretensión que entretener a una audiencia amplia, y ahora fuera un campo de pruebas experimental donde jugar con una audiencia entregada a ver hasta dónde aguanta y en qué punto dice “vamos, a J.J. Abrams se le ha ido del todo la cabeza” y cambia de canal.

Hace unos meses corrió como la pólvora por twitter la noticia de que Fox había cambiado la emisión a los viernes, antesala de la cancelación de una serie por baja audiencia. Y sin embargo, ha conseguido la renovación y, en cambio, ahora está más liberada que nunca para hacer lo que le dé la gana. Capítulos que te retrotraen a los años 80, como si estuvieras viendo una serie hecha entonces, con los personajes de la actual viviendo sus propias aventuras en aquella época (no un simple flashback, una serie completa, con adaptación de la cabecera incluida), capítulos en los que se olvidan de la trama habitual y se desarrollan en otro mundo, capítulos, como el que acabo de ver, en los que la mitad del tiempo la serie se desarrolla en dibujos animados… Y me doy cuenta de que me gusta que experimenten conmigo (quizá es una forma retorcida de hacernos sentir empatía por la protagonista, víctima a su vez de diversos experimentos). Quizá emitiese los viernes le ha dado alas a las rarezas. O quizá estuviera todo planeado desde el principio. El caso es que no deja de sorprender.

No acaban ahí las rarezas. Recientemente leía como un supuesto grupo musical de los años 70 que aparecía en un capitulo había sido “inventado” en un articulo de J.J. Abrams en Wired años antes, y supuestos discos suyos distribuidos en algunas tiendas de segunda mano para alborozo de los fans que los encontraron en Settle, San Francisco… La serie, su marketing (marketing en diferido), la realidad y la ficción y dentro de ésta diversos universos todo junto y mezclado para que la experiencia de ver la televisión sea mucho más que ver la televisión. Alucinante y genial.

Para alguien que se confiesa obsesionada con las series de televisión suena extraño decir que nunca vio Lost. No quita para que sepa, como media humanidad, que mucha gente quedó defraudada por un final no tan conclusivo como algunos esperaban. Esperemos que a la pequeña joya que es Fringe, del mismo genial creador, no le ocurra lo mismo.

Pd. Volviendo al título de este post, también sería interesante analizar la imagen de la experimentación científica que transmite, algo poco al uso hoy en día. Chapuzas y reciclado de materiales donde otras series ponen ordenadores y aparatos de última generación en los que sólo hay que darle a un botón, drogas duras para crear estados de conciencia alterados donde otras series no se atreven a sacar personajes fumando tabaco… Lo dicho, libertad de experimentación.

Anuncios