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Homeland: cuando nada es lo que parece mayo 10, 2012

Posted by mispequenasobsesiones in Ficciones, Series de televisión.
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La pasada temporada televisiva de otoño en EEUU trajo muchas novedades en series, pero la mayor parte de ellas acabaron en el cajón de las canceladas, algunas sin llegar a acabar la temporada (The Playboy Club, Pan Am, Prime Suspect, etc). No es el caso de Homeland. Tuvo gran éxito de audiencia (el mejor estreno y el mejor cierre de una primera temporada de la historia de Showtime, según recoge Wikipedia) y de crítica, ofreció una primera temporada impresionante y pronto volverá con una segunda.

Los blogs de series empezaron a vibrar con Homeland nada más estrenarla. Pero el plantemiento no me resultó atractivo: los personajes eran un héroe de guerra que vuelve a EEUU tras ocho años en Afganistán y una Agente de la CIA con problemas psicológicos obsesionada con él. Lo mínimo que se me ocurría pensar sobre ella era que se trataba de un thriler para mayor gloria del patriotismo norteamericano.

Pero, como les ocurre a sus personajes, en Homeland nada es lo que parece. Cuando mis otras series del momento acabaron, me animé a darme una panzada de fin de semana con la temporada completa. Ahora cuento los días para que estrenen la temporada 2.

Los primeros capítulos son un calmado estudio de los problemas de adaptación a la sociedad de alguien que ha estado secuestrado años: la reconstrucción de la relación con su familia, las dudas de quienes le rodean sorbe cómo relacionarse con él, su propio sentimiento de incomprensión. Al mismo tiempo, nos muestra a una mujer fuerte y débil al mismo tiempo, una agente de la CIA antisocial con claros problemas psicológicos pero indestructible voluntad de servicio a su país.

Cuando decidí que estaba ante una serie psicológica muy bien hecha y mejor interpretada, descubrí, sin darme cuenta de en qué momento había ocurrido la transición, que en realidad lo que estaba viendo era un thriler trepidante de los que me hace abrazar el cojín del sofá en tensión durante 45 minutos por capítulo.

Al concluir la temporada supe que el espectador estadounidense medio que imagino viendo series de soldados (irreflexivo, patriota y admirador de NCIS), no debe ser tampoco lo que me parece, si ha sido capaz de ver Homeland y plantearse al menos la mitad de las preguntas que la serie te genera según la ves.

Episodes junio 2, 2011

Posted by mispequenasobsesiones in Series de televisión.
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Hace unos meses, uno de mis guionistas/productores de cabecera publicó varios twits diciendo lo graciosa y “dolorosamente familiar” que le resultaba la serie Episodes. Sus emocionados comentarios daban ganas de ver la serie, aunque reconocía que él mismo quizá era un target muy muy específico.

Tenía otras muchas series pendientes, así que me quedé con el toque, pero no la busqué en ese momento. Hoy, tras acabar recientemente las temporadas de las series que veía últimamente (Fringe, The Big Bang Theory y Mentes Criminales) y sin más Doctor Who que ver hasta el sábado, he tenido por fin tiempo para elegir una nueva serie. Episodes sólo tiene siete capítulos, y me ha parecido adecuado ver algo cortito antes de ponerme con alguna de las grandes series que tengo pendientes (¿quizá Los Soprano?).

Episodes, de Showtime, es una serie sencilla, sin grandes pretensiones, pero muy graciosa. Básicamente, un matrimonio de exitosos guionistas británicos (los Lincoln, interpretados por Stephen Mangan y Tasmin Greig) es contratado por Hollywood para hacer una versión americana de su show. He visto sólo los dos primeros capítulos, pero desde el minuto uno sabes que eso no puede acabar bien. La adulación y las triquiñuelas de Hollywood van forzando a los ingleses, sin darse cuenta de cómo, a desmontar su show y a hacer algo completamente distinto a lo que tenían planeado.

Es, obviamente, una serie sobre series, muy meta ella. Es muy gracioso cuando la ejecutiva de la cadena de televisión les propone que su director de escuela (un anciano británico) sea interpretado por Matt LeBlanc y la pareja protagonista se pregunta que si de verdad les están proponiendo que ese papel lo interprete “Joey”. Obviamente, al capítulo siguiente ahí tenemos a Matt LeBlanc que en Episodes interpreta con mucha gracia una caricatura de sí mismo (las canas me han permitido no pensar en Joey nada más verlo).

En resumen, para alguien que adora las series americanas y más aún las británicas, es una serie fantástica para tener la sensación de conocer aquello que te gusta desde dentro.

Pd. Una búsqueda rápida en internet me explica que efectivamente Moffat tuvo una incursión americana para hacer la versión estadounidense de su (desconocido para mí pero al parecer exitosa en Reino Unido) Coupling. La experiencia no acabó muy bien…

Pd2. Por cierto, ver esta serie incrementa mucho mis temores, comentados en anteriores post, sobre que Torchwood esté ahora coproducida con una cadena estadounidense…